Columna de opinión |
Por Carlos Muena, seremi de Energía de la Región del Maule.
La continuidad eléctrica es fundamental para el funcionamiento de centros de salud, sistemas de agua potable rural, establecimientos educacionales y otros servicios esenciales. Prepararnos para la temporada de altas temperaturas es también una tarea de seguridad regional.
La poda, el despeje de vegetación y la mantención de las redes permiten reducir el riesgo de interrupciones y de incendios asociados a las instalaciones eléctricas. La SEC fiscaliza que las empresas cumplan con estas medidas.
La prevención requiere un trabajo coordinado entre servicios públicos, municipios, empresas y propietarios para identificar riesgos y actuar oportunamente.
Una red eléctrica resiliente se construye antes de la emergencia, con planificación, mantenimiento, fiscalización y corresponsabilidad.




