Una vez cometido el homicidio del denominado “Rey de Meiggs”, su sicario Alberto Carlos Mejía se dio a la fuga en un grave error entre gendarmería y tribunales que lo dejaron temporalmente libre.
Desde entonces se inició una búsqueda dentro y fuera del país, siendo de uno de los principales detalles exhibidos de su persona un tatuaje en su mano derecha. Eso le pesaría en toda su fuga.
Finalmente dicho tatuaje hizo caer en Colombia a Mejía Hernández, uno de los líderes del Tren de Aragua.
La detención de Alberto Carlos Mejía Hernández se concretó en Barrancabermeja (Santander), tras la emisión de una notificación roja de la Interpol. Hoy fue trasladado a Bogotá a la espera de una extradición a Chile.




