Actualidad

Día Mundial del Lavado de Manos

La higiene en Chile evoluciona hacia la creación de condiciones reales de accesibilidad para todas las personas

En la actualidad, cerca de 2 millones de chilenos viven con algún tipo de discapacidad. Ante esto, la efectividad del lavado de manos depende de contar con infraestructura, productos y espacios adaptados a la diversidad de capacidades de la población, superando las barreras de las discapacidades invisibles y la irritación cutánea.

Santiago, Chile, 07 de octubre de 2026. Cada 15 de octubre, el Día Mundial del Lavado de Manos invita a destacar una de las medidas preventivas más costo-efectivas para la salud pública. Sin embargo, hoy la conversación global y local está evolucionando: el foco ya no se limita a incentivar el hábito, sino a garantizar que los entornos cotidianos cuenten con las condiciones necesarias para que cualquier persona pueda ejecutarlo de forma segura y efectiva.

Históricamente, el esfuerzo se ha concentrado en recordar la importancia de lavarse las manos. No obstante, la adopción constante de este gesto depende en gran medida de qué tan accesible y receptivo resulta el entorno físico. Cuando una instalación sanitaria presenta barreras de uso o insumos agresivos, el compromiso individual choca directamente con la infraestructura del lugar.

Diseñar para la diversidad en Chile: accesibilidad y facilidad de uso

A nivel nacional, las estimaciones demográficas más recientes indican que hoy más del 11 % de la población chilena (cerca de 2 millones de personas) convive con algún tipo de discapacidad. Este escenario local hace urgente abordar las complejidades que persisten en los espacios públicos del continente, evidenciadas en los datos del Tork® Insight Survey: según el estudio, 5 de cada 10 usuarios de baños públicos en Latinoamérica conviven con alguna condición física o cognitiva que complica la realización de un lavado de manos adecuado. Además, se destaca que el 95 % de estas limitaciones no son perceptibles a simple vista.

En este contexto, 7 de cada 10 personas señalan como indispensable que los dispensadores de jabón y toallas de papel sean de fácil operación, convirtiendo la ergonomía de los dispositivos en un requisito esencial para la protección sanitaria en escuelas, centros de salud, comercios y oficinas.

Al respecto, Carlos Soto, Senior Product Manager de Tork® LATAM, explica; “El lavado de manos solo cumple su propósito cuando las personas realmente cuentan con las condiciones para llevarlo a cabo. Por eso, la conversación sobre higiene debe ir más allá de recordar cuándo y cómo lavarse las manos y considerar también cómo están diseñados los espacios y los elementos que utilizamos para hacerlo. Si el entorno impone barreras o dificulta la interacción con los dispensadores, la cadena de protección se interrumpe”

La salud de la piel: un factor crítico

A las barreras de infraestructura en nuestro país se suma un factor determinante para la continuidad del hábito: el cuidado de la piel en recintos donde el lavado se repite múltiples veces al día. De acuerdo con el Tork® Insight Survey, 1 de cada 5 personas experimenta dificultades o molestias al utilizar jabones estándar en baños públicos, ya que las fórmulas agresivas dañan la barrera cutánea y generan sequedad o dermatitis irritativa.

“Cuando hablamos de higiene profesional, no se trata únicamente de disponer de agua y jabón. También es importante considerar cómo interactúan las personas con los productos y qué tan adecuados son para un uso frecuente. Una experiencia de higiene que tenga en cuenta tanto la accesibilidad como el cuidado de la piel contribuye a que el lavado de manos sea más sencillo, cómodo y sostenible para más personas”, agrega Soto.

Para responder a estos retos en la región, Tork® promueve la implementación de estándares de higiene profesional basados en el diseño universal. Esto incluye un portafolio de jabones certificados por el European Centre for Allergy Research Foundation (ECARF) para pieles sensibles y uso frecuente, combinado con dispensadores con certificación Easy-to-Use, desarrollados bajo estrictos parámetros de accesibilidad y facilidad de uso.

En sectores estratégicos del país como el retail, la educación, la salud y la hospitalidad, contar con estas soluciones permite habilitar recintos respetuosos con las diferentes edades, fuerzas y capacidades de la población.

El Día Mundial del Lavado de Manos plantea así un compromiso claro para las organizaciones en Chile y toda América Latina: entender que la higiene solo es verdaderamente efectiva cuando se aseguran las condiciones físicas y los productos para que todas las personas puedan realizarla de forma segura, cómoda y efectiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más en:Actualidad