• El incremento de la circulación de camiones durante las semanas previas Fiestas Patrias eleva la exposición al delito, especialmente en cargas de alta demanda como alimentos y bebidas.
Las Fiestas Patrias no solo representan uno de los mayores períodos de consumo del año. Para la industria del transporte de carga, septiembre también implica un aumento de la exposición a robos, debido a la concentración de camiones que abastecen supermercados, centros de distribución, restaurantes y otros puntos de venta.
El escenario se suma a una tendencia que ya venía mostrando un deterioro. De acuerdo con cifras de la Federación de Transportistas del Sur y aseguradoras, difundidas durante 2025, los robos al transporte de carga aumentaron 31% durante el primer semestre de ese año.
Para Rodrigo Siñiga, jefe de seguridad en EIT Logística, el desafío para este 18 es anticiparse al delito y no limitarse a reaccionar frente a un incidente. “En períodos de alta demanda, la seguridad debe comenzar antes de que el camión salga a ruta. En nuestra experiencia, revisar recorridos, horarios, puntos de detención, niveles de exposición, y reforzar el monitoreo de cada vehículo es indispensable. El objetivo es que una mayor cantidad de movimientos no signifique una mayor vulnerabilidad para nuestros conductores ni para la carga”.
La tecnología cumple un papel central en esa estrategia. Sistemas de geolocalización, monitoreo en tiempo real, geocercas, bloqueo remoto y mecanismos que permiten detectar desviaciones de ruta o aperturas no autorizadas entregan información para actuar oportunamente. A ello se suman protocolos internos y coordinación permanente con los equipos operativos.
“Hoy no basta con saber dónde está un camión. Necesitamos identificar cuándo se sale de su comportamiento esperado, conocer los puntos de mayor riesgo y tener capacidad de respuesta. En Fiestas Patrias, cuando aumenta el movimiento y se concentran determinadas cargas, esa anticipación se vuelve crítica”, agrega Siñiga.
El escenario también coincide con la implementación del nuevo marco de seguridad privada establecido por la Ley 21.659, que busca elevar los estándares de regulación, supervisión, autorización y capacitación de quienes desarrollan actividades de seguridad privada. Su reglamento contempla, entre otros aspectos, mayores exigencias para las personas que ejercen funciones de seguridad y un sistema de registro y fiscalización a cargo de la Subsecretaría de Prevención del Delito.
Para la industria logística, el desafío es avanzar hacia una seguridad integrada a la operación: anticipar los riesgos, proteger a las personas, resguardar la carga y mantener la continuidad del abastecimiento incluso en los períodos de mayor presión sobre las rutas.




